Chile es uno de los países más ideologizados del planeta. Abundan las cosas que se rechazan simplemente porque "no pueden ser", como subir los impuestos a las empresas. Y otras que se proponen porque "es lo que corresponde", como tener solamente educación estatal. Un derivado de esta compulsión por las ideas absolutas es la necesidad de etiquetar, de clasificar a los demás incluso antes de que empiecen a hablar. La evaluación de los contenidos parece requerir el conocimiento previo de quién firma, porque de acuerdo a eso se juzga lo que se plantea. Provoca terror hacer un análisis basado sólo en los contenidos. Se busca rápidamente saber el autor, "de dónde es, a qué dedica el tiempo libre", para de acuerdo a ello sacar conclusiones de lo que se lee.
Por lo anterior, me hubiera gustado que la propuesta de la DC y RN se hubiese leído sin saberse quiénes la hicieron. Algo así como un panfleteo masivo desde un avión sobre la ciudad. Un mensaje anónimo que sólo descansara en lo que se propone. Estoy seguro que si no se conocieran los firmantes, sólo el contenido, habría muchos que no habrían sido tan rápidos es descalificar el planteamiento, apenas supieron quiénes estaban detrás de él.
Pero las cosas son como son. RN y la DC provocaron el mayor remezón político desde que, el 25 de agosto de 1985, en medio de las protestas y las movilizaciones sociales contra la dictadura, la entonces Alianza Democrática apareció firmando el Acuerdo para la Transición a la Plena Democracia, junto al Movimiento de Unión Nacional (antecesor de RN) y otros grupos liberales y de derecha, al alero del Arzobispado de Santiago, para proponer escenarios políticos que condujeran a la democracia. La reacción del gobierno militar y su brazo civil más acérrimo, la UDI, fue por dos carriles. El partido gremialista atacó el Acuerdo y su principal figura, Jaime Guzmán, emplazó a sus firmantes a definirse si aceptaban o no la Constitución de 1980 y la proscripción del PC, y trató el documento como algo vago y difuso: "Una gelatina", dijo.
El gobierno fue más lejos. Reprimió fuertemente las jornadas de protesta del 4 y 5 de septiembre de 1985, las primeras después de firmado el Acuerdo, con un resultado de 10 muertos y 80 heridos. Como el documento había sido enviado al arzobispo de Santiago, Juan Francisco Fresno, quien se pronunciaría en el Te Deum Ecuménico ese 18 de septiembre, el gobierno cercó policialmente la catedral y prohibió que se transmitiera la homilía del cardenal Fresno por las radios.
Ese Acuerdo se considera uno de los hitos políticos más importantes del camino hacia la recuperación de la democracia durante la dictadura. Tanto así que el presidente Sebastián Piñera, el pasado 25 de agosto del 2010, convocó a los firmantes originales de ese documento a La Moneda, para homenajear los 25 años desde la suscripción del Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democracia. "25 años después de este Acuerdo Nacional que hoy día celebramos, los desafíos son otros, pero el espíritu tiene que ser el mismo: patriotismo, unidad, diálogo y acuerdos, porque sólo con esas cualidades hemos logrado dar grandes pasos y saltos hacia delante”, dijo el presidente Piñera.
Ahora, se ha producido un nuevo acuerdo que busca destrabar la crisis de legitimidad de la representación política nacional. Propuesta que gira en torno a una triple reforma de los mecanismos actuales de distribución del poder: del sistema político, del modelo electoral y del que define los gobiernos regionales. Lo firman dos partidos, pero se advierte el apoyo en ciernes de los demás partidos de la Concertación, que después de discutir si la forma de producirlo fue la más adecuada, creo se concentrará en la evaluación de la propuesta propiamente tal. La que no imagino puede generar rechazos de fondo, dados los planteamientos que varios de los partidos de la Concertación han realizado en el pasado en favor de cambios como los sugeridos.
Otro sector que probablemente va a valorar lo realizado por RN y la DC, al punto que tiene méritos para atribuirse su autoría original, es el PRO de Marco Enríquez-Ominami. Durante la pasada elección presidencial, fue MEO quien planteó una reforma política hacia el semi-presidencialismo, el cambio del sistema binominal por uno proporcional y el fin de las nominaciones de autoridades regionales desde Santiago.
Lo que deja, como en 1985, básicamente a la UDI como único partido en completa oposición con las reformas propuestas para ser discutidas y aterrizadas. También, como en la dictadura, el gobierno queda a trasmano. Varios de sus integrantes deben favorecer una propuesta como ésta, pero no se pronunciarán hasta que el Presidente declare si corresponde o no a los acuerdos que hasta hace muy pocos días estaba pidiendo que se produjeran. El ministro vocero de Gobierno, Andrés Chadwick, intentó hacer una queja, pero se quedó en aspectos formales: el gobierno fue sorprendido por la propuesta y los acuerdos deben consensuarse primero dentro de la coalición de gobierno y luego con la oposición. Lo primero es clave y está lleno de trascendidos. Una vez más en la UDI ronda la sospecha de que el Presidente pudo haber estado informado de las reuniones de RN y la DC con el propósito de elaborar esta propuesta. Una vez más pende la idea de que el Presidente puede tener una agenda política que aísla a la UDI. Por eso Chadwick, UDI, sale tan rápido a señalar que el gobierno desconocía el acuerdo. Pero la duda, para qué estamos con cosas, no se ha disipado. Si hace sólo pocos días un grupo de parlamentarios de RN ofreció sus votos para cambiar el sistema binominal, generando la suspicacia de sus socios UDI sobre qué tan ajeno podía ser el Presidente a este movimiento, ahora es la mesa completa del partido del Presidente la que aparece sorprendiéndolo con un acuerdo de marca mayor con un partido opositor. Es para creer que el Presidente o digita eventos por caminos misteriosos, o simplemente todo pasa por su lado, sin que se dé cuenta de nada ni le cuenten nada.
Segundo, aquello de primero consensuar posibles reformas dentro de la alianza de gobierno y luego con el resto, nos retrotrae a la discusión que se esbozó hace algunos días, cuando personeros de la UDI cuestionaran que para conversar sobre posibles reformas tributarias y electorales, el Presidente invitara primero a los ex presidentes -todos de partidos de oposición- y sólo después se reuniera con los partidos de la Coalición por el Cambio. Ese diseño, que no figura en protocolo alguno y que nadie se hubiera quejado si hubiera sido al revés, resta fuerza a la queja de Chadwick sobre el orden lógico de las conversaciones para conseguir acuerdos.
Como toda propuesta amplia, falta mucho por aterrizar y profundizar. Pero hasta ahora, el acuerdo de RN y la DC, por su audacia, redacción que promueve la inclusión y objetivos que alcanzan no sólo lo electoral, sino especialmente el cambio del omnipotente modelo de rey civil que es el presidencialismo portaleano chileno, si se discute a fondo y rápido, puede hacer que el gobierno del Presidente Piñera -si hace suya la propuesta- pase a la historia por echar raíces para el cierre definitivo de la estructura autoritaria de Chile, eliminando el andamiaje político y electoral implantado por la dictadura.





Comentarios
Otros cambios posibles a nuestro sistema político
Totalmente de acuerdo. La propuesta de reforma al sistema político planteada por la DC y RN va en la dirección correcta. La dirección a la que ha estado apuntando buena parte de la ciudadanía en el último tiempo. Desde este punto de vista, considero un error desconfiar de ella. Cómo si pudiera esconder una cláusula que de conocerse cambiaría radicalmente su sentido explícito. Por suerte no es ni puede ser así. Las propuestas de reforma política siempre se conocen completas, sin ediciones de ningún tipo. Por otra parte, la reforma no recoge todo lo que muchos de nosotros quisiéramos cambiar en el sistema político. Necesitamos otros cambios constitucionales, además del régimen de gobierno (presidencial por semi-presidencial), el sistema electoral (binominal por proporcional) y la incorporación de elecciones populares en los gobiernos regionales. Una muy importante es, a mi juicio, la supresión del Senado y la instalación de un parlamento unicameral. Democratizar la forma de funcionamiento del parlamento me parece tan importante como democratizar la forma en que el mismo representa la opinión política de los chilenos. Esta modificación debiera ir acompañada por otras supresiones importantes: la del tribunal constitucional y la de la ley antiterrorista. Ambos entorpecen considerablemente el funcionamiento de nuestra democracia.
Me huele que esto es más de
Me huele que esto es más de lo mismo... que simplemente se hacen arreglines para que la cosa no llegue a lo peor para los políticos actuales: que se los haga desaparecer y pierdan todos la pega y sus grandes beneficios sociales y económicos.
Las democracias no suelen ser perfectas en ningún lado,pero el que crea que en Chile hay una democracia, seguramente es parte del sistema o nunca tuvo la oportunidad de ver, aprender y saber lo que es y en lo que se basan las democracias.
Mientras el poder económico, las élites y los políticos se coludan para mantener el status quo chileno, nada cambiará. Cuando se corten cabezas (metafóricamente), caigan presos de igual manera los rusios cuicos, como los rotos, cuando cometen delitos, cuando hayan leyes para el pueblo y no para mantener el poder en las manos de los mismos de siempre, quizás allí, algo comience a cambiar.
Si no la otra opción es que suceda aquí lo que pasó en Ejipto, Siria, etc. Y eso va a salir muy caro para todos!!!
pa morir de sapo , tiene q
pa morir de sapo , tiene q ver en algo con el reflejo de la situacion internacional. las derechas y ultraderechas, la migracion hacia sistemas mas sociales y la separacion politica en relacion a la crisis economica y ahora politica. esto supone separaciones de coaliciones y virtualmente de paises de los ocnglomerados.
sin embargo la sustentabilidad politica y economica en relacion a los socialismos (e incluso niveles de nacionalismos) tiene q ver con las capacidades de los paises a resistir y a abordar la crisis. ..... por eso decir q algunos tienentan con eso de venderse y transar ...
Tanto lo del '85 como lo de
Tanto lo del '85 como lo de hoy es lo q se llama "Transar". Siempre hay alguien q te anda soplando en la oreja por ahi "..Oye, .. hay q Transar".
es el tipico momento , asi como en el '85, a mitad de camino, a mitad del esfuerzo, donde transan, donde se reparten los haberes, donde se venden amistades y donde se 'negocia con el esfuerzo ajeno". Pactemos el cambio de escenario :(
no hablo de eso de enfrentarse ni nada parecido, solo digo q tipico, cuando se esta en medio de ese trabajo de construccion, se propone eso de Transar. Salen a flote varios como q le tiemblan par piernas y las rodillas y no dudan en negociar, verden, entregar al q se va quedando solo en ese construir, trabajar q se venia dando.
...y despues de la tormenta abundan por doquier esos q te dicen de vez en cuando por todos lados asi como para educarte o concientizarte .. " ..oye .... hay q transar"
ese seria mi reparo xp
¿Qué remezón?
Sin la ciudadanía no existen los remezones, Fernando.
La experiencia de los 20 años de concertación son el mejor ejemplo. Se pactó para salir de una dictadura, es cierto, y no critico aquello, pero lo que vino después y que estalló el 2011, es lo repudiable y que hace sentenciar que todo lo que provenga de la clase política nacerá muerto por la ilegitimidad de sus actores.
¿Se puede confiar en una clase política que en 20 años no ha sido capaz de entregar verdadera democracia?; ¿se puede confiar en una clase política que en ese lapso acrecentó la distancia social de manera vergonzosa en el país?; ¿se puede confiar en una clase política que reemplazo la soberanía ciudadana por la del capital?; ¿se puede confiar en una clase política que mató la industria en favor de la concentración económica?; ¿se puede confiar en ellos si Chile es el país de las 200 lucas mensuales?, entre muchísimos pecados cometidos. Hoy están siendo allanadas las comunidades mapuches en el sur. El senador Alberto Espina ¿será fiel representante de ese mundo social si pertenece al mismo gobierno y al mismo sistema que criminaliza al mapuche?
El día que los políticos lleguen a un acuerdo con la ciudadanía, que es donde reside la soberanía y con quién deben acordar los cómo y cuándo, y dejen de lado todas sus prebendas, estaremos, recién, empezando a tirar líneas de real participación democrática y ver qué sistema es mejor. Además, la democracia somos todos y debe ser ejercida por todos, no por una clase social en particular, como hasta hoy.
Sin ciudadanía, no habrá democracia real.
Saludos cordiales.
El Remezón
Efectivamente, como plantea tan lúcidamente Fernando Paulsen, se ha arraigado la costumbre de preguntar quién dijo algo antes de analizar qué fue lo que dijo. Los chilenos tenemos la costumbre de rechazar de plano ideas por su sola autoría y peor aún de opinar sobre asuntos de los cuales ni siquiera conocemos. Nos pasa en todas las áreas, no sólo en lo político. Cuántas veces hemos escuchado airadas discusiones sobre una película, un programa de TV, una obra de teatro, entre personas que enfrentadas a la simple pregunta si vieron la obra o programa en cuestión responden que no, pero que sí escucharon a otros que sí lo habían visto?
Los políticos tienen terror a que alguien que no pertenezca a sus filas pudiera proponer ideas o cambios que sean útiles al país que es lo que finalmente importa. Se escandalizan porque dos partidos, actualmente en oposición ,sean capaces de dar a conocer un proyecto que puede cambiar radicalmente nuestra democracia.
Por lo demás, es palos porque bogas y porque no bogas: Si la DC y RN hubiesen anunciado que iniciarían un trabajo conjunto, hubieran surgido con fuerza irracional las protestas de todos los sectores. Si lo hacen, como ahora, en forma reservada, idem.
No sé qué ira a pasar fnalmente con este proyecto conjunto. Pero al menos que sirva para abrirnos los ojos y ver que si no somos capaces de analizar las ideas y juzgarlas por su propio mérito y seguir en nuestro eterno chaqueteo, vamos por mal camino.
Eduardo Burlé
Canastos de Jaibas
Me acordé una historia que alguna vez me contaron y que hablaba de una persona que fue a un mercado y vió dos canastos de jaibas. Uno estaba tapado y la etiqueta decía jaiba japonesa, el otro estaba destapado y decía jaiba chilena. Al preguntar el por qué de esa diferencia, el vendedor señaló: "Si dejo destapado el canasto de jaibas japonesas se arrancan ya que unas suben sobre la otra y se apoyan para salir. En el caso de la jaiba chilena no es necesario ya que cuando una intenta salir el resto la jala impidiendo que alguna pueda surgir desde el canasto"
Excelente columna Fernando, muy buenos aportes en los comentarios. Gracias.