“Toda persona es un genio. Pero si se juzga a un pez por su habilidad para trepar árboles, pasará toda su vida pensando que es estúpido” A. Einstein.
Resulta algo irónico -frustrante, también- que en un país donde debe justificarse hasta la fatiga la necesidad de un postnatal de apenas 6 meses, o donde los estudiantes deben explicar -a los gobernantes, adultos- una y mil veces que la educación es un derecho universal; o se insiste en una campaña para prevenir la violencia contra las mujeres avalando el uso de la violencia verbal por parte del Estado (ver posteos de hace un año y el de Verónica Foxley, esta semana, excelente), por otro lado se ponga tanto énfasis -y francamente, presión- en la promoción temprana de rendimientos “inteligentes” que favorezcan el éxito escolar, y en general, para la vida.
Los estándares de aquello considerado “inteligente” en Chile, me resultan algo confusos. Múltiples grados académicos y grandilocuencias teóricas, con independencia de coherencias éticas o afectivas, a veces bastan para suponer un alto nivel intelectual. Vidas congruentes y amorosas, pero con menos títulos y escarapelas, no refulgen igualmente (pero una de las personas más inteligentes -y felices- que he conocido en mis 43 años de vida, fue un señor que barría los alrededores de la Estatua de la Libertad). Cómo no perderse.
Mi confusión aumenta cuando un viernes cualquiera por la tarde, la sala de espera de una oficina de psicopedagogas está al tope de niños y adultos acompañantes. Reitero: viernes por la tarde, fin de semana, adorable tiempo de regalo. ¿Qué hacen niños pequeños aquí en un día como éste? ¿Cuánto debe lograr un pequeño de 4 o 6 años para que los adultos que lo rodean se sientan tranquilos con sus rendimientos? ¿No sería mejor para estos niños estar en sus hogares, con sus padres, compartiendo actividades similares a las que conducen los profesionales de apoyo -pintar, dibujar, leer en voz alta- pero con ánimo simplemente lúdico y de encuentro amoroso?
En otros países, los niños parecen igualmente presionados. Hace un tiempo, leí un posteo del Huffington Post titulado algo así como “Fin del año escolar, nuestros niños pueden sentirse inteligentes otra vez”. El artículo hablaba de cómo profesores, padres y profesionales externos terminaban haciendo que los niños, en su mayoría, exhalaran de alivio, sin nostalgia alguna, al término del año escolar. Al fin podrían sentirse menos incapaces o angustiados; alejados de esa zona de peligro donde siempre podían bordear algún “fracaso” (esa palabra horrible que los niños no deberían aprender y que solo existe en su imaginario porque el mundo adulto la ha puesto allí).
Una vez más, me da vueltas esa opaca asociación: de que la escuela no es necesariamente un buen lugar para que un niño logre sentirse empoderado y feliz. Más de veinte años atrás, me desvelaba la elección de colegio para mi hija mayor. Debía ser uno que respetara la diversidad, estimulara la imaginación (lo que verdaderamente da valor a la inteligencia), ingenio y buen humor, y alentara -no masacrara- la alegría de descubrir y aprender. No me importaban indicadores de pruebas estandarizadas ni ingresos a tal o cual universidad (todo oficio, universitario o no, puede ser noble e iridiscente), solo encontrar alumnos y alumnas de 8vo básico y/o de 4to medio que genuinamente me parecieran felices, pensadores conscientes, llenos de sueños. Lamentablemente, ni entonces ni ahora, para mi segunda hija, ha sido sencillo encontrar el colegio que cumpla de forma completamente satisfactoria con mis requisitos elementales (apenas un puñado de una lista larga e innegociable).
Dicen que actualmente los colegios están más preocupados que antaño de las demandas del desarrollo infantil; que “previenen” o “intervienen” oportunamente. Otros dicen, en cambio, que no dan con la sabia aceptación de ritmos únicos -para cada ser humano- de maduración y adquisición de destrezas. A veces, con un dejo resignado, diremos “los tiempos han cambiado”, y solo eso: han cambiado. ¿Para bien o para mal?
Muchos de nosotros tenemos compañeros de colegio que no pronunciaron bien ciertas palabras hasta 3ro o 4to básico; que presentaban disfunciones en el área matemática; y otros que difícilmente, no antes de la secundaria, lograron “adaptarse” a los códigos de conducta adecuados a las necesidades de una clase, los profesores, o su grupo de pares. La mayoría de ellos, décadas después, trabajarían en oficios de su preferencia, tendrían amables familias y amistades; serían ciudadanos responsables. Podrían considerarse “inteligentes” cognitiva y emocionalmente hablando; inclusive “exitosos”. Con mucho menos “apoyo” psicológico y psicopedagógico, lograron hablar, tomar el lápiz, sumar, hacer maquetas, descubrir milagros en la naturaleza, o en la vuelta de su esquina. ¿Cómo lo hicieron? ¿Cómo se verán a sí mismos hoy en día? ¿Qué esperarán de sus hij@s?
La inteligencia hace tiempo dejó de ser vista solo como la habilidad de lograr rendimientos altos en lo académico o laboral. Muy cuestionado, pocos se apoyarían en el concepto de CI como único indicador sobre la capacidad de un ser humano, toda vez que excluye la medición de innumerables talentos valiosos para el “éxito” en la vida. En las últimas décadas, además, se ha establecido -Daniel Goleman en La Inteligencia Emocional, e innumerables investigaciones al respecto- que la inteligencia cognitiva aporta, cuando mucho, en un 20% a dicho éxito. El 80% restante se debe a otras fuerzas que se agrupan bajo el concepto de “Inteligencia Emocional”.
Profundizando en este concepto, dos investigadores - Gordon Dryden y Jeanette Vos (The Learning Revolution, 1999, ult. Edición 2008)- revisaron durante 7 años los mejores métodos de enseñanza a nivel mundial y llegaron a la conclusión de que la emoción es la clave para todo aprendizaje exitoso. ¿Por qué? En pocas palabras, porque el centro emocional del cerebro -localizado en el sistema límbico- se encuentra muy conectado con nuestros centros de almacenamiento para la memoria de largo plazo. Recordaremos más fácilmente -y por más tiempo- aquella información con contenido emocional. De ahí que los métodos educativos con este tenor -que acompañen la instrucción con música, artes, actividades especiales, o actitudes estimulantes del educador- serán los más efectivos.
Por otro lado, Howard Gardner, Neuropsicólogo muy reconocido por su aporte a la educación, propone una mirada polifacética de la inteligencia o de los talentos, sumando 9 tipos: Talento-Inteligencia Musical; Espacial; Corporal-Cinestésica; Naturalista; Interpersonal; Lingüística; Lógico Matemática; Intrapersonal, y por último, el Talento o Inteligencia Espiritual. En Chile, tenemos el honor de contar con la neuróloga Dra. Amanda Céspedes que, junto a Lilian Cohen, explica cada uno de estos tipos de inteligencia en el contexto de uno de los escritos más lúcidos y alentadores -para padres y maestros- sobre talentos y educación que he leído en años (Revista Calpe & Abyla, Chile, Marzo 2011). Ojalá información como ésta oriente el nuevo relato sobre calidad de la educación en Chile, y ojalá nuestra educación permitiera el despliegue de esta vasta “acuarela” de inteligencia humana -como la llaman Céspedes y Cohen- donde es difícil que algún niño no llegue a reconocerse a sí mismo como talentoso e inteligente (y donde todo padre debería poder “ver” la cualidad virtuosa de su hijo o hija).
Todos pueden (podemos) brillar. Todo niño y niña puede desarrollarse plenamente en tanto tenga oportunidad de expresar sus intereses y talentos, y bien lo dicen Céspedes-Cohen: “los talentos son inteligencia en potencia, aguardando la mano benéfica de un ambiente favorable para expresarse”. Somos responsables de velar porque esos ambientes benignos -los que estimulan la plétora, desde el hogar, los colegios, y hasta el Estado- existan para nuestros niñ@s. Y para nosotros también.




Comentarios
Siempre tan clara...
Tú lucidez no deja de remecerme. Hace poco leyendo a Edgar Morín, me di cuenta que mi paso en la formación de pregrado, dejó muchas deudas . Por supuesto me hizo una buena profesional, pero quedó al debe con la otra formación, con lo que finalmente genera el compromiso con el que luego se ejerce la profesión. De ahí, que mis mejores recuerdos vienen de la educación básica y media, y fíjate que no tiene que ver con el colegio, sino que con personas iluminadas, que entraban en el juego de la nota, pero que, además, veían en todos nosotros personas con múltiples posibilidades.
Creo en el aprendizaje significativo. No todos somos buenos para las matemáticas, las letras, las artes, en fin, pero todos tenemos algo que rescatar, me imagino que los profesores deberían concentrarse en ello y, potenciar ese o esos talentos, y aportar a la felicidad de los niños, para lograr una población adulta con sanidad mental y emocional. Patético resulta que muchos padres deban ingresar a sus hijos a muy temprana edad, a algunos colegios, para asegurar un "cupo", para que doce o catorce años después puedan, "con el favor de Dios", estudiar en la Universidad, como si eso fuera la única alternativa de vida y, decidiendo con ello el futuro de sus hijos.
Nadie sabe lo que nos espera en el futuro, lo que si sé, que niños con depresión, reprimidos, que están obligados a acudir a establecimientos que son casi lugares temáticos: religiosos, con énfasis en idiomas, en fin, instituciones especializadas en entregar una educación fragmentada y parcial.
La educación es una parte importante en la formación de la persona, debiera tender al holismo, propendiendo a ayudar al desarrollo de la persona en todas sus dimensiones, y enfatizar, sobre todo a que los niños se entretengan y sean felices en el aprendizaje. Una tarea pendiente en la educación chilena.
holismo
Claudia, lo mismo me pasa con tus comentarios: me mueven fuerte y siempre los agradezco mucho. La mirada holística, como bien dices, es una inmensa tarea pendiente y cuesta verla mejor dibujada en el horizonte cuando los colegios, concuerdo contigo, se han especializado en ser "lugares temáticos" dejando un poco en el olvido nuestra humana versatilidad. Esa que en el colectivo pasa de talento personal a aporte para todos. Ojalá no esperemos dos generaciones más para los cambios que hacen falta (y que nos lloran, francamente). bs noches y un gran abrazo
Colegios
Estimada, me encantó tu columna. Sería super interesante que contaras qué colegios te parecen más cercanos a la idea de educación que describes. Por lo menos a mí, me serviría ENE.
GRACIAS!!!
Colegios
Estimada, me encantó tu columna. Sería super interesante que contaras qué colegios te parecen más cercanos a la idea de educación que describes. Por lo menos a mí, me serviría ENE.
GRACIAS!!!
Colegios
Estimada, me encantó tu columna. Sería super interesante que contaras qué colegios te parecen más cercanos a la idea de educación que describes. Por lo menos a mí, me serviría ENE.
GRACIAS!!!
a mi también
Querida Victoria, gracias por tu comentario y la verdad, a mi tb me serviría encontrar ese colegio ahora (o derechamente armarlo) porque no lo veo tan nítido. tengo, igualmente, algunas apreciaciones y posibles nombres para compartir, pero veámonos en contactos =)
Concuerdo con el diagnóstico
Concuerdo con el diagnóstico en el sentido de sostener que, en general, el sistema educativo no apunta hacia la felicidad del individuo sino a su productividad (el fin último de la educación no es la felicidad promedio, sino la productividad total de factores). Sin embargo, creo que hay aspectos más de fondo que determinan la configuración de tal sistema.
Yo no sé si la competitividad con que vivimos nuestras vidas es una directriz moral que asimilamos en función de la influencia del ambiente o si es intrínseca del ser humano, pero creo que si nos hemos reunido en sociedades organizadas, no debería ser para simplemente modificar las reglas con que nos sometemos al imperio de los más fuertes (que en “estado de naturaleza” son los de mayor fuerza física, y en nuestra sociedad actual son los que detentan el poder económico, político y religioso). Sin embargo, occidente ha configurado no sólo su sistema educativo, sino que toda la articulación de su sociedad bajo el alero de la ética protestante y de la exaltación del progreso material. No es de extrañar que el sistema educativo pretenda únicamente formar individuos capaces de desempeñarse óptimamente en una sociedad que tiene como único sentido de la vida el avance de la ciencia y de la técnica.
Así como los fundamentos básicos de la sociedad impulsan una configuración determinada del sistema educativo, éste no es menos influenciado por las fuerzas a través de las cuales la ética protestante de progreso se despliega en nuestro mundo. Desigualdad, publicidad, modelos a seguir… existe un sinnúmero de conceptos que permean a la educación, llevando a algunos a triunfar, pero también sembrando la envidia y el odio en aquellos incapaces de adaptarse a esta sociedad del conocimiento práctico. Lo peor es que, por puras circunstancias constitutivas y de normalidad distributiva, hay una buena porción de la población que derechamente es incapaz de desarrollar las habilidades para desenvolverse en esta sociedad, convirtiéndose el sistema así en una máquina eternizadora de sometimientos y humillaciones.
¿Cómo debe ser entonces nuestra educación? Antes de tal interrogante, valdría la pena preguntarse ¿Qué es lo bueno y lo justo? ¿Por qué vale la pena vivir? Sólo siendo creadores de valores podemos ser jueces y partes de la determinación de nuestro propio bien, capaces de delinear y vivir de verdad nuestra propia vida. Sin embargo, antes de ser creadores de valores, es preciso romper lo establecido. Unos pequeños pasitos de aquello nos lo enseñan los estudiantes y los indignados: tradición, jerarquía, progreso, patriotismo y cuántas otras mentiras erigidas por unos pocos para construir un modelo determinado de vivir la vida y de darle sentido, todas ellas deben ser rechazadas, pisoteadas y destruidas; sólo así podremos construir un mundo amable y gentil, en que el objetivo sea el bien común, y no construir celulares cada vez más delgaditos, automóviles más prácticos, artículos electrónicos con interfaces táctiles sorprendentes y para qué seguir.
transformadores
Gracias SEba, simplemente gracias. Nada que agregar, me pliego a tu reflexión. Dejo en brillante, dentro mío y fuera, esta parte de ella: "Sólo siendo creadores de valores podemos ser jueces y partes de la determinación de nuestro propio bien, capaces de delinear y vivir de verdad nuestra propia vida. Sin embargo, antes de ser creadores de valores, es preciso romper lo establecido."...transformar, dejar caer, cuestionar, colaborar (vs competir...cuánto cansancio) y construir desde una ética como dices gentil y cuidadosa, en bien de todos. en eso estamos...abzo
Inteligentes Todos
Reflexiones y opiniones fundadas como las vertidas por Vinka Jackson en su brillante posteo, son las que lamentablemente están completamente ausentes en las largas y conflictivas conversaciones sobrela educación chilena.
Con suerte avanzaremos alogo para que lo económico no sea un impedimento para acceder a la educación, o un mejor control de los establecimientos subvencionados, etc.
Sin embargo ya quedó en el camino del olvido la calidad de la educación(y por lo tanto la de los profesores) y la importancia de descubrir y desarrollar los talentos de nuestros niños.
El agobio de los escolares y sus padres por la obtención de resultados académicos sin importar el costo emocional de obtenerlos, se refleja ya en nuestra socieda, donde el número de personas frustradas, tristes y cansadas es alarmante.
Gracias Vinka úna vez más por tu voz lúcida.
Eduardo Burlé
Hace algunos años leí un
Hace algunos años leí un reportaje que presentaba los resultados de dos estudios realizados en colegios franceses no tradicionales, de enseñanza básica. El primero, mostraba los resultados escolares de alumnos que tenían sólo media jornada. El segundo, los resultados de alumnos que dedicaban horas de aprendizaje sólo en sus horas sensibles, es decir, donde efectivamente podían aprender. Ambos concluían en los siguientes efectos, entre otros: niños más felices, ausencia de stress en los niños, notas promedio superiores a las del resto del sistema escolar.
En la época que leí el reportaje mi hijo mayor ingresó a primer año básico, en un colegio tradicional, en Chile. El impacto fue potente: jornada completa (8.00 a 17.00 horas), un sistema de ranking de alumnos en cada nivel, tareas y más tareas para la casa, deportes limitado a las horas de educación física, muchas actividades "artísticas", reuniones de padres centradas en los compromisos de los padres con el colegio (pago de la mensualidad), y muchas horas dedicadas a "promover la responsabilidad" de mi hijo con su aprendizaje. Al año siguiente cambié a mi hijo a un colegio "alternativo", con otro método, otros ritmos y sobre todo, uno de mis ideales, centrado en el aprendizaje de los niños, en vez del "compromiso con las tareas" de los papás. Estuvo seis años en ese lugar y luego pasó al "lado oscuro" de la educación.
Ahora que tengo una hija pequeña en kinder, y que no tengo más opciones que colegios tradicionales (los alternativos están demasiado alejados de donde vivo actualmente), y que ya estoy sintiendo la presión del colegio con las tareas, mi compromiso requerido, los costos de la lista de útiles escolares (aunque el colegio es bastante caro), las charlas de educación donde nos instruyen a los padres sobre cómo educar a nuestros hijos, etc., etc., sencillamente no aguanto más. No tengo opción: un modelo donde mi hija no es feliz ni aprende a serlo y donde yo me siento infeliz por no poder darle una mejor educación. Tengo 12 largos años por delante.....ufffff.
12 años no predestinados
Gracias Javier por tu detallado comentario y experiencia que creo a muchos papás nos toca el alma. Comparto tu angustia, con mis crías la he vivido, la vivo. Confieso que me cuesta mucho ver horizonte y uno busca y busca -en función de preferencias éticas y recursos materiales no ilimitados- y no doy con el norte exacto para la más chiquita que ya pronto debe comenzar el colegio.
Pero cuando parece inevitable descorazonarse a más no poder, me digo y te lo comparto, que no tengo por qué aceptar 12 años predestinados de espanto o de mengua del brillo de mi cría (y el mío propio, compartiendo sus pesares escolares). Hay mucho que igual uno puede hacer en el hogar, en horas apenas, o en días de fin de semana. Llevar a cabo nuestra propia insurrección amorosa y educativa con nuestros críos, animarlos a crear -aunque sea en paralelo, y quizás infundirles resiliencia. yo a muchos pacientes chicos cuando me decían odio el colegio, yo les decía que yo tb los encontraba atroces de fome y anacrónicos -y les encantaba- pero que ya que estaban en una cierta realidad, cómo hacer para encontrarle ángulos amables o creárselos. Igual, uno crea realidades con sus percepciones y creencias. Y si le dices a tu hija que a pesar de lo gris, los años de colegio pueden ser los mejores, y ella disfrutar, y que en cada aprendizaje hay "misterio" o historias (lo que hablábamos en el posteo del componente "emocional" del aprendizaje), quizás ella pueda sortear mejor los desafíos, y tu verla más contenta (lo que obviamente alivia tu corazón)
Igual no viene mal recordar que es una potente lección descubrir en la adversidad o en lo que simplemente nos disgusta, maravilla insospechada... y maravillas propias, que vienen de dentro. Siempre sueño que de ganar algo como el lotto, mi primera inversión sería una escuela increíble (detalles del sueño dan para otro posteo :) ), pero como hasta aquí del lotto nada, entonces en mi hogar hago todo lo que puedo. Con imaginación, incluso sin mayores elementos, se pueden armar universos e historias con los niños. Ellos son super entregados en esto, entusiastas, y nos contagian.
Que los 12 años no sean predestinados, ni "pateando piedras" (como decían Los prisioneros). No hay que perder ánimo. Podemos cambiar desde niveles pequeños como decía abajo maldonado, o grandes, pero que no nos descorazonen ni a los críos, ni a nosotros tampoco. No way. un abrazo solidario entre padres, v
Creatividad
Querida vinka,
No recuerdo si te envié este link antes, pero aprovecho de ponerlo en el post porque creo que con humor y siendo lúdico, este hombre que se dedica a la educación y la creatividad, apoya profundamente tu punto de vista. Gracias por abrir las mirada a la enorme gama de inteligencias y lo mucho que se hace hoy para reprimirla por seguir el camino que todavía sigue el concepto creado para la revolución industrial!!!
http://www.youtube.com/watch?v=nPB-41q97zg
Gracias por prender estas luces.
Lonca
gracias miles por el link, no
gracias miles por el link, no conocía a este señor y encuentro buenísimo todo lo que dice.
nuevos paradigmas
Gracias Lonca querida por el clip de sir Ken Robinson (a quien tuvimos en Chile el año recién pasado). buenísima esta conferencia que nos envías y tb buenísimo el de Isacky (ver más abajo). Parece que en las aspiraciones nos intersectamos muchos, buena señal...ahora el cambio =)
Vinka, este es un tema muy
Vinka, este es un tema muy necesario, sobretodo en estas fechas en que ya se producen los procesos de selección en los colegios para recibir niños entre 3 y 4 años, en el año 2012 y hasta el 2013!!! Pobres pequeños. Tan sobreexigidos, con unos padres que (supongo) no son conscientes del daño que les causa la presión a las que los someten.
No se apuren, hay toda una vida para estresarse. Mientras tanto ¿por qué no dedicarse a disfrutar a nuestros niños pequeños? Yo huiría de un colegio que me indicara fonoaudiólogo para un hijo antes de los 6 ó 7 años, lo mismo respecto de psicopedagoga. Ni hablar de los psicofármacos indicados a escolares.
Papás y mamás debemos resistir amorosa y pacíficamente las tremendas presiones del medio: mi hija no tiene una "dislalia", simplemente, todavía -a sus exquisitos 4 años- no pronuncia la "erre". Punto. Estoy segura que, en el futuro, tendré nostalgia de esta pronunciación única y graciosa. No olvidar grabarla mientras habla para tener el recuerdo y disfrutarlo con ella en el futuro.
"resistir amorosamente, no apurarnos" (rosa parks)
Rosa, hermosas reflexiones, el permiso que contagian de no correr, de confiar en los ritmos de nuestros niños, y en nosotros mismos cuando dudamos ante jardines infantiles que "garantizan" ingreso a tal o cual tipo de colegio (¿de qué forma, con cuánta presión?) y/o ante colegios que recomiendan staff "para-pedagógico" ya en prekinder. La infancia es tan breve, los primeros años un suspiro, cómo no ser cómplices en que puedan ser disfrutados sin "erres", con lápices que se toman y trazan medio chueco, y con ese incesante buscar nuevos juegos (ansia y entusiasmo que no equivalen a inicio de déficit atencional)...y a todo esto, no he grabado lo suficiente la voz de mi Emilia, gracias x eso tb. =) =)
Lamentablemente, en una
Lamentablemente, en una sociedad basada en la competencia y no en la cooperación, muchos conceptos tienden a ser desarrollados en conexión con ese "pecado original". La solución pasa por transformaciones radicales; no necesariamente a nivel macro, sino que a nivel microsocial, en el tú a tú. Por lo tanto, le extiendo una invitación a usted, y a todos los que comulguen con esta iniciativa, a generar una comunidad en el Parque Forestal o en algún terreno a elección. Puede ser part-time, o una vez a la semana, ya que los tiempos no están para tanta "utopía".
colaboración, cuidado, comunidad
Gracias por enfatizar que ls espacios de cambio, de cooperación y de cuidado mutuo, son desde lo más íntimo -"el tú a tú"- hasta lo colectivo (y como ejercicio permanente, día a día). En la comunidad, claramente, hay una fuente generosa de soluciones y progresos, si elegimos tomarla así. En lo personal, he encontrado ese espacio comunitario y lo vivo activamente donde creo que puedo ser de mayor utilidad. Lo que ud propone es tb muy firme en esa línea, como una invitación a que cada uno y todos se comprometan, ojalá así sea (pq somos responsables). Abzo, v
;)
;)
No creo q sean necesariamente
No creo q sean necesariamente sinonimos los terminos "Inteligencia" y "Felicidad". No creo q se trate tmpoco de vivir en un ambiente agradable ni mucho menos con todo ya envasado de antemano. No creo q el concepto de "Presion" objetivamente enfocada seal necesariamente malo tmb.
De hecho el metodo para desarrollar una estructura de personalidad q un chico o chica q carece de ella, es justamente sensibilizarlos a ello. Si no saben lo q es carecer de elementos sociales, queriendo tener solo lo mejor, entonces le quitas esos elementos de elite y asi se sensibiliza hacia la otra cara de la realidad (hacia lo q el otro lado de la sociedad si entiende), asi tmb desarrolla formas sociales de obtener lo q necesita (y hay formas constructivas de desarrollo manual y social y otras formas negativas como robo envidia etc). Me refiero a una conexion cultural, pues las carencias estan relacionadas con la formacion de eso q se llama cultura en el enfoque integral.
Juzgar al pez por su habilidad en trepar un arbol no es falta de inteligencia del pez, es falta de inteligencia del q asi tan limitadamente juzga (diriase q es falta de apreciacion cultural en el ignorante o atrasado q asi ve la realidad).
En lo q si estoy de acuerdo contigo es en q no todos aprenden de igual manera, y mas aun, no todos tienen las mismas capacidades. de hecho considerar a todos como si fuesen iguales, con mismas capacidades, mismos tiempos y escalas de madurez y desarrollo cognitivo es una gran falacia y falta de comprension.
Yo llego a la conclusion q hay 2 tipos de personalidades cognitivas, cada una pertenece a uno de los 2 tipos de personalidad mas comun en nuestra sociedad.
Aunque no me entiendas nada y te parezca una estupidez, te dire q los de escendencia arabe en general tienen una estructura cognitiva mas ligada a la socializacion sensoria o emocional, y la palabras tienen menos peso q el aspecto sensorio emocional desprendido de su relacion con otras personas y con el mundo. Asi se ligan con aspectos como agricultura y artes y artesanias debido a esa forma (cognitiva)de percibir el sentido de la vida y desarrollarse en el.
El otro grupo es el de ascendencia Judia en general, lejos del aspecto sensorio emocional, estan mas relacionado con el aspecto estructural o recopilatorio. Se relacionan con el mundo a traves de recopilar datos, observar comportamientos , hacer manuales existenciales, establecer estructuras envasadas de estructura comportamental para luego utilizarlas y vestirse con ellas e intentar vestir al resto asi, para su propia conveniencia, en su vision global. y si me preguntas, el sentido y la sensacion de la vida se obtiene solo cuando existe una buena percecion cognitivo sensoria con un equilibrado componente emocional.
Definir frustracion por ejemplo desprendido de lo q observas en otros, aunque sea muy acabada esa observacion estructural de las emociones y comportamientos no es suficiente para completar la personalidad. Un clon perfecto no hace a un individuo.
Ahora en la educacion, obviamente hay quienen necesitan recopilar manuales y respuestas para cumplir las espectativas y exigencias de los programas de estudio. Y hay quienes por mas palabreria y estructuras q les des , no aprenderan o las olvidaran si no se crean lazos cognitivo emocionales con el objeto de estudio, una suerte de experiencia de sociabilizacion entre el estudiante y el objeto de estudio, el cual esta siempre ligado a las actividades de su nucleo racial (Judio Arabe).
Aun asi ambos tipos de personalidad requieren a un tercer componente sobre el cual verse reflejados. Disculpa mi manera tan infantil de mencionar esto pero me hace sentido. (voy a ver robotech , la perte los maestros de la robotecnia y el santisimo triunvirato :D )
se agradece
PabloA, se agradece mucho el tiempo (yo tengo menos en estos días) y dedicación que se deja sentir en tu comentario. Nada es estúpido ni infantil, solo hay distintos puntos de vista, y de estos quizás algunos jamás los habría concebido de la forma en que los planteas (con el componente étnico). Tal vez, haciendo un´recuerdo veloz de compañeros de mi hija en su colegio público (en EU, con niños de 70 países en esa sola escuela), pde que se dé un tono bastante sensorio-emotivo como dices en un grupo... y asimismo se aprecia un tipo de conocer o hacer, quizás más estructural y analítico en el otro. No sé si siempre se dé de esta forma, y tengo mis dudas con este tipo de clasificaciones...solo regresar a lo que decía la dra Céspedes, como amable coordenada: la acuarela es vasta en el ejercicio intelectual, en el objeto o "tono" preferido de intelección, en los talentos e inclinaciones. Si en algo puedo insistir -sin ánimo de verdades absolutas- es en el ojalá poner atención sobre esto, animar a los niños a reconocer lo bueno que traigan en ellos (por incipiente que sea), porque la inteligencia puede no equivaler a la felicidad, pero sentirse justamente apreciado (y apreciarSE a sí mismo) en los talentos y haceres, me parece que nunca viene mal. slds, y grcs otra vez, v
Si
Cada vez somos más los que podemos plantearnos las cosas de esta manera y estar de acuerdo.
Triste es que quienes pueden decidir se aferran a las ideas contrarias. Sospecho que se trata de una última resistencia en defensa de privilegios que temen perder.
Algo así planteo en http://provisiempre.blogspot.com/2011/09/para-que-estudiar.html
Gracias!
nos leemos!
gracias por tu comentario aki, pero más agradecida por compartir tu blog. Leí tu posteo, me gustó muchísimo, pero muchísimo (te dejé un coment. ahí), lo encontré noble, sensato, me interpela. Nos estamos leyendo!! no dejes de avisar
Gracias por compartirlo,
Gracias por compartirlo, Vinka!
Nos seguimos leyendo. Estoy atento a próximas publicaciones.
Simplemente Emocionante! Son
Simplemente Emocionante! Son tantas las posibilidades de vivir mejor y feliz!
Todos tus planteamientos me resuenan.
Solo puedo agradecerte con este video.
http://www.youtube.com/watch?v=rKKlh3iznww&feature=feedrec_grec_index
gracias a ti
gracias Isacky, cierto lo que dices! y tb gracias x el video de regalo que jamás me cansaré de disfrutar (lo conocía pero hace un tiempo no lo veía) y recordarme cual mantra. abzs,v
..error de link ya corregido
..error de link ya corregido