Cualquiera que haya tenido la oportunidad de visitar la Patagonia lamenta que se vayan a construir cinco centrales hidroeléctricas en la Región de Aysén. La zona es de una belleza impactante y es de los pocos lugares impolutos del planeta. No puedo sino empatizar con los movimientos ambientalistas que salen a las calles para protestar por la aprobación para la construcción de 2.750 MW de generación hidro con su consiguiente línea de transmisión para conectarse al SIC. Si mi postura fuese defender el medio ambiente y nada más, las protestas que ha habido hasta el momento incluso me parecen tímidas.
De hecho, siento envidia de la libertad mental para oponerse un proyecto sin necesidad alguna de proponer una alternativa. Los movimientos verdes claros y oscuros se oponen a Hidroaysén dado su impacto ambiental pero hasta ahí llegan. El problema de Chile en la carencia de generación eléctrica es de otros.
Para ser francos, algunos de ellos a veces proponen soluciones. Repiten cual mantra: energía solar, eólica, geotérmica, maremotriz, centrales de pasada. Les gusta decirlo pero no les gusta escuchar que lo que retruca cualquier individuo con conocimientos básicos del sector energía: no hay ninguna posibilidad que Chile produzca los MW que requiere mediante esas tecnologías incluso olvidándonos del costo de la energía. Es lamentable, pero es así. Es más, las famosas centrales de paso han debido enfrentar múltiples cuestionamientos ambientales en cada uno de los intentos de construcción. Ninguna comunidad quiere que le intervengan el río cercano y se defienden con uñas y dientes de su instalación.
El país requiere energía para que pueda seguir creciendo. ¿Qué es ese crecimiento? Detrás de esa fría cifra de incremento del PIB está el hecho que su vecino tenga trabajo, que la gente pueda comprar libros o ir a un recital, que se puedan hacer y ver películas, que haya dinero para gastar en publicidad, que haya financiamiento para centros de estudio, universidades, ONGs y fundaciones. El crecimiento de un país no es un tema de las páginas económicas de los diarios, es la rueda que nos permite desarrollarnos en nuestras múltiples actividades. Muy bien me dirá usted, pero queremos que ese crecimiento sea sustentable. Por supuesto, yo también. Y si me apura, creo que todos queremos lo mismo.
Lamentablemente, en esta ocasión nos toca elegir y la elección no es para nada grata: carbón, grandes hidros o energía nuclear. Esta última alternativa parece estar descartada dado lo acontecido en el terremoto y maremoto en Japón. Nos queda Hidroaysén o centrales a carbón. No pocas centrales a carbón: muchas centrales a carbón. Parece simplista y maniqueo, pero a veces la vida es así. Por supuesto, siempre está la posibilidad de hacerse los lesos.
La primera central de Hidroaysén estará operativa en ocho años más, es decir en el gobierno subsiguiente al actual. Sería muy fácil pasarle el problema al que viene. Y muy dañino para el país. Si somos responsables nos toca ahora la desagradable misión de elegir entre dos males, salvo que prefiramos la comodidad de la cama tibia de la protesta eterna. Usted elige donde estar.




Comentarios
Ahora el discurso es super
Ahora el discurso es super facil decir cual energia contamina menos, por lo que paso en japon adios nucleares (menos mal que paso eso para no construir estas centrales), las termoelectricas debido a su proceso ocupa mucho carbon y generan demaciada contaminación adios termoelectricas, ahora decimos la hridroelectrica contamina menos que las otras y que si no se contruye nos quedamos sin energia, osea SANTIAGO se queda sin energia no chile.
Si la contruyen que lamentable sera. Estan las otras fuentes de energia renovables, si las energias solares, eolicas y otras pero esta claro que no produciran los MW que se requieren eso es lo que se dice y el presidente y todos sus dicipulos y socios le dan el vamos a Hidroaisen.
Porque el gobierno no invierte en energias renobables, una casa que acumule energia durante el dia por el sol, en la noche tendra la energia necesaria para prender luces y prender computadores y televisores, durante el dia calentara el agua asi dejamos de consumir gas natural y con estos calentadores tenemos agua caliente todo el dia.
El gobierno deberia insentivar el ahorro de energia, deberia cambiar la cultura de consumo invertir en este cambio, generar recursos economicos para quienes queremos hacer este cambio, pero no lo podemos hacer por motivos economicos.
En mi parecer lo de Hidroaisen fue todo un tema de marketing de estrategia, se puso al tapete la energia nuclear, se dijo que no a contrucciones de termoelectricas teniendo bien claro el objetivo que se queria aprobar de cualquier modo Hidroaisen.
Me toca elegir y además apoyar
Eligo el mal menos que está a la mano ahora para superar un crisis futura, es decir, Hydroaisen..las otras alternativas no están a la mano y punto. Lo estarán, claro que si, pero es ahora cunado hay que tomar una decisión
Y poyo esa decisión, no es que simpre nos quejamos de que siempre se patearon las pelotas de todas las desigualdades que la democracia ahondó (educación , salud, bienestar social, etccccc)
Este gobierno es menos político que los anteriores y ahi que apovecharlo para que la política no enraresca el ambiente y de desida técnicamente y no que después una presidenta se lamente de no haber seguido su pálpito.
Están pagando un costo político? claro que sí, pero para eso tienen pantalones, para tragarse el orgullo y asumir las concecuencias....
Pregunto: en diez años más alguien dará las gracias por eso, cuando el sueldo de chile tenga energía eléctrica para seguir dando ganancias?
Toca elegir
Creo que no hay opción a elegir. Es este caso una necesidad y punto. Nos han metido en la cabeza que estas centrales hidroeléctricas serán un desastre ecológico y que el medio ambiente será destruido en forma irreversible y vendrá la ruina de sus habitantes. Todo malo y todo falso. Por razones de trabajo me ha tocado participar desde 1978 en los trabajos de terreno preliminares (trabajos geotécnicos y mecánica de suelos) cuando no hay nada más que una idea general y con los resultados de estos trabajos y otros muchos de otras disciplinas se confirma o rechaza la factibilidad de construir la central y se realizan los ajustes al proyecto y los planos de ingeniería de construcción y de detalle. Por lo tanto he visto los lugares cuando la naturaleza, el ambiente y sus habitantes, no han sido tocados ni con el pétalo de una flor, por los salvajes emprendedores. Por las mismas razones de trabajo, me ha tocado en suerte ver las centrales terminadas donde lo que uno realmente ve es un embalse o lago artificial y una pared que sostiene esta masa de agua.
El resultado final es a mi modo de ver un gran progreso del lugar, un crecimiento y mejoramiento en infraestructura que no se habría logrado sin la central, un lago precioso que con el paso de los años se va poblando de turistas y un mejoramiento de los habitantes del sector ya sea por las oportunidades de trabajo que se les dió o simplemente por el mejoramiento general del área. En resumen las centrales hidroeléctricas más allá del aporte energético limpio, aportan un desarrollo espectacular para el sector.
Laja, Colbún, Machicura, Pehuenche, Curillinque, Antuco, Pangue, Ralco, Angostura,etc etc, son lugares que han cambiado de nada a positivo.
Por lo tanto es mi opinión que la elección de hacer estas obras son todo un beneficio.
Hidroaisen
Les mando este link con Tomas Mosciatti en que explica por qué no es necesario hidroaisen:
http://www.biobiochile.cl/2011/05/09/tomas-mosciatti-las-razones-para-no-aprobar-hidroaysen.shtml
Al observar el tono de la
Al observar el tono de la discusión, parece que yo estoy en otra dimensión. Si bien soy partidario de un crecimiento económico amigable con la naturaleza, me genera una enorme curiosidad la serie de protestas que se instaló en las calles de algunas ciudades tras conocerse la aprobación de HA. ¿Tendré mis facultades mentales y morales perturbadas si constato como cientos de chilenos salen a las calles a defender una Patagonia sin represas, pero ninguno de ellos hace o hizo el mínimo gesto por los 84 muertos en la Cárcel de San Miguel, los vertederos humanos que son las cárceles nacionales, la eutanasia light que encierra nuestro sistema de salud público donde el que no paga se muere y la madre de todas las inequidades: la pobre distribución del ingreso?
Falta de imaginación
Estimado Pablo,
Voy a comenzar reconociendo algo simple: no me gustan la mayoría de los grupos ambientalistas. Mi razón principal es que no los considero 'suficientemente serios' en materia técnica y con motivaciones de dudoso valor. Soy de las personas que, un par de días atrás, esbozó una sonrisa cuando el registro de Greenpeace como caridad en términos impositivos fue anulado en Nueva Zelandia por ser una organización mayoritariamente política.
Sin embargo, y por supuesto que a esta altura deberías esperar un pero, encuentro tu argumento terriblemente poco convincente. Es fácil descalificar al adversario y apelar al ridículo: ellos repiten 'mantras'. Por otro lado, los argumentos que presentas son: necesitamos desarrollo (una canasta de trabajo, compra de libros, recitales y otras cosas más), eso implica que necesitamos más energía, por lo tanto—y dado que hay solamente tres opciones—esto implica que el proyecto es una buena idea.
No hay alternativas 'serias' va junto a una pregunta simple ¿Quién debería proponer alternativas?. Abrí mi copia de 'Physics for future presidents' un libro muy entretenido escrito por el físico Richard A. Muller del Lawrence Berkeley Laboratory en California. Con información básica podemos hacer unos cálculos en una servilleta: energía solar que llega en promedio por metro cuadrado: 1 kilowatt. Digamos que una celda solar puede capturar 15 por ciento de ese valor: 150 watts. Nos cuentas que el proyecto Aysén va a producir 2750 megawatts, o sea 2.75x 10^9 watts. Si calculamos 2.75x10^9/150 obtenemos la cantidad de metros cuadrados: 1.83x10^7. Suena a un montón, pero considerando que un kilómetro cuadrado es 10^6 metros cuadrados, tenemos que necesitaríamos 1.83x10^7/10^6, o sea 18.3 kilómetros cuadrados de celdas solares: aproximadamente un cuadrado de 4.3 kilómetros por lado puesto en el norte de Chile (o varios cuadrados más chicos). No suena imposible. Claro, habría que hacer un estudio de factibilidad, pero ese cálculo simple me tomó 5 minutos. ¿Cuán seriamente hemos evaluado las alternativas? Dada la irreversibilidad de la decisión, ¿deberíamos estar tan apurados en activar el proyecto?
Un par de años atrás me encontré con la siguiente frase en un templo en Kyoto: "No son las cosas externas las que nos restringen sino que nuestras mentes atadas a cosas que nos restringen" (mi traducción imperfecta). A veces lo que más nos falta es imaginación.
Naoto Kan
Una interesante nota al Primer Ministro de Japón, Naoto Kan, aparece en el sitio del diario español elpais.com
Algunas pinceladas:
Japón anuncia que revisará su política energética tras la tragedia de Fukushima
El primer ministro subraya que, a partir de ahora, el país debe poner el acento en las energías renovables y quitarle importancia a la nuclear.
El primer ministro japonés, Naoto Kan, ha anunciado que su Gobierno revisará la política energética del país, que hace un uso escaso de las renovables y depende mucho de la nuclear. De confirmarse, el giro sería radical, ya que, antes de la tragedia de Fukushima, el Ejecutivo nipón tenía previsto profundizar en su apuesta por la vía atómica. Por ejemplo, su objetivo, ahora abierto a cambios, era que en 2030 el 50% de la electricidad fuera nuclear, frente al 30% actual. “Ese plan básico tiene que ser revisado desde cero tras este gran incidente”, ha reconocido hoy.
Kan ha señalado que la energía nuclear y la procedente de combustibles fósiles han sido claves en Japón, pero ha subrayado que, a partir de ahora, debe poner el acento en energías como la solar y otras renovables. “En cuanto a la energía eólica y solar, nuestro país está retrasado, así que vamos a abrir el camino en este sentido, como están haciendo otros países occidentales”, ha destacado el primer ministro.
Por otra parte, ha subrayado que lo ocurrido en la central de Fukushima ha puesto de manifiesto la necesidad de investigar de forma exhaustiva lo sucedido e incrementar las medidas de seguridad de todas las centrales nucleares del país. “Vamos a estudiar maneras de conseguir un sistema aún más seguro”, ha prometido Naoto Kan”.
Interesante.
¿Mantra?
Tú, dónde estás.
Me imagino, ya que con una ligereza tan sorprendente, le quitas piso a las energías renovables (mantra...), estás del lado de este verdadero crimen.
¿Es Mantra tratar de ampliar nuestra matriz energética con otras energías?
¿Es Mantra decir que Hidroaysén es energía para Santiago y las mineras del norte?
¿Es Mantra decir que ni una gota de energía quedará en Aysén?
¿Es Mantra decir que este proyecto no está escrito por el Estado de Chile, sino por intereses privados que ven en esto sólo un buen negocio?
¿Es Mantra decir que este proyecto se fraguó en la mismísima venta de Endesa a finales, curiosamente, de la dictadura militar?
¿Es Mantra decir que si tenemos tantos kilómetros de costa, cómo no vamos a ser capaces de ni siquiera poner la piedra de inicio en algún proyecto con base de agua de mar?
¿Es Mantra decir que si tenemos los mejores cielos con abundante sol en el norte, podemos desarrollar bases concretas para su uso, lo mismo la eólica?
¿Es Mantra decir que si en el norte no existen necesidades energéticas, 'este' gobierno aprueba dos termoeléctricas más en dicha región, éstas serán para exportar energía, con el rótulo limpias, pero dejando toda la contaminación en Chile?
Es Mantra...
Argumentando el mañoso crecimiento económico, te has fijado cómo estamos como sociedad.
Saludos
Hidroaysén: Lo que hicimos mal
El lanzamiento fue en Castillo Hidalgo una noche de invierno, el libro era interesante, rico el coctail, y bueno el photoshop de las torres de alta tensión en medio de los paisajes que la mayoría de los chilenos no conocemos pero añoramos ver algún día. El argumento de Patagonia Sin Represas era sólido y aún lo es, sin embargo, en varios años no fue capaz de llegar a la gente (o al menos el discurso de fondo) y la lucha sólo se quedó en la forma.
Sobre el problema, que para algunos neófitos ecologistas fue la exégesis de sus creencias más circunstanciales, sólo trascendió que era malo inundar miles de hectáreas en el sur, que un poder fáctico estaba interesado en llenarse los bolsillos con nuestra necesidad energética (indiscutible), y que las autoridades debían votar su construcción. Pero ahora los miles de manifestantes, que en el 2007 eran sólo unos cientos, alegan por lo más fácil.
La lucha y la consigna de Patagonia Sin Represas, no sólo debió centrarse en el reclamo por el daño medioambiental de las cinco mega represas que hasta ahora se construirán con la venia del Gobierno, sino también, de la creación de una conciencia ecológica entre sus simpatizantes más blandos.
Un punto. De los siete mil manifestantes que el lunes llegaron a la Plaza Baquedano en Santiago ¿Cuántos son fumadores?… La pregunta no es azarosa, pues bien responde a la poca atención que un buen porcentaje de esos casuales ambientalistas le prestan a la naturaleza…
Da lo mismo los carteles que pinten o las consignas que se aprendan, si contaminan a cada hora, cada día, y no sólo con el humo asqueroso y tóxico del cigarro que no sólo enferma a guaguas y ancianos, sino también a perros, pájaros, y a todo lo que tenga pulmones; de hecho son las colillas que llegan al mar (que no son tres o cuatro) uno de los elementos más dañinos para los peces debido al alto contenido de químicos (entre ellos arsénico) que contienen.
Otro punto. Mientras rechazan de plano la construcción de las centrales y apuestan por energías limpias, cuántos de ellos tienen ampolletas sustentables en sus casas, cuántos se dan duchas cortas, o desenchufan los cargadores de celulares, o los electrodomésticos, o encienden las luces sólo cuando son necesarias… Cuántos alucinaron con el show que el Gobierno montó en La Moneda con ese juego de luces para el Bicentenario… Cuántos se dan cuenta que hechos tan simples contribuyen al ahorro energético, o simplemente a no contaminar…
La necesidad de un cambio en la mentalidad es imperante, a modo de soluciones al problema medioambiental y energético. De lo contrario el argumento de la autoridad y de los defensores de cualquier proyecto que aporte megawatts al SIC, seguirá apuntando a la falta de proactividad de los manifestantes y a la falta de ideas que resuelvan el conflicto.
Posibilidades de revertir el veredicto de la autoridad existen, pero a la luz de los hechos, no tendrían un buen paradero. Este mes La Moneda se verá enfrentada (y sobre todo el titular del ministerio del Interior y esas cosas de seguridad) a una verdadera revolución verde, que bien puede tener repercusiones electorales en la Alianza de cara a las municipales, pues la aprobación de Hidroaysén es sólo una de las discusiones que contará con la venia del poder Ejecutivo, de otras tantas que probablemente también lo harán, no hay que olvidar que aún falta que se vote la consrtucción de al menos otras 15 termoeléctricas. Discusión hay y para rato.